De madre española y padre brasileño, nací en São Paulo, tierra en la que crecí y en la que comencé a desarrollar mi pasión por la gastronomía. Se puede decir que nací en una cocina por lo que, a muy corta edad, supe que mi profesión sería la de cocinero.
Y así comencé: en mi Brasil natal con uno de los mejores chefs de mi tierra, Alex Atala, del restaurante D.O.M (considerado el cuarto mejor del mundo por la revista Restaurant 2012). Aquí aprendí sobre las excelencias de la cocina brasileña y también sobre técnicas y recetas de Francia, España o Italia. Esta armonía de sabores me provocó las ganas de viajar, de conocer la diversidad gastronómica de otras partes del mundo. Así fue como cogí un vuelo a Europa. Primera parada, España.
Llegué a Madrid y pronto me incorporé en el restaurante-bistrot Sacha con quien pude aprender sobre la tradición, los sabores de la cocina norteña y la preocupación por el producto de calidad.
Al cabo de un tiempo decidí seguir mi viaje culinario y aposté por pasar un largo tiempo en Londres. La capital inglesa fue para mí el encuentro con las cocinas del mundo en una sola ciudad. Trabajé en restaurantes japoneses como sushiman hasta que me incorporé a las cocinas del restaurante The Brickhouse, cocina inglesa de autor. Aquellos años en Londres me sirvieron también para dedicarle tiempo a una de mis grandes pasiones y líneas actuales de estudio: la panadería.
De Londres regresé a Madrid y en poco tiempo estaba dirigiendo los fogones del Moncalvillo Café Bristró, cocina de mercado con aires franceses en la que pude plasmar mis técnicas y conocimientos aprendidos en mi país y en Londres de esta manera cree un menú donde Asia, Brasil, Francia y la tradición española se daban la mano en platos renovados.
Después de un año y medio en Moncalvillo, pasé a ser jefe de cocina de Bechic Catering y Restaurante.
En estos años descubrí mi vocación por la docencia, fue así como comencé a trabajar con la Escuela de Cocina y Centro de Cultura del Gusto A PUNTO, lugar donde sigo como docente.
A la par me involucré en un proyecto personal: el ser Chef Privado, el dar mis servicios de cocina de manera íntima. Se trataba entonces de un concepto novedoso en este país pero que en estos años me ha llevado a crear menús y talleres de cocina a la carta.
En la actualidad, compagino esa faceta de profesor en A PUNTO y en otras escuelas de cocina con la de un servicio de catering, consultoría a restaurantes y chef privado. Siempre sin olvidar de donde soy y hacia dónde quiero ir, que no es más que la búsqueda y el conocimiento de los sabores, texturas y aromas de otros mundos.
